Sobre el proyecto

Numerosos pensadores/as comprometidos con nuestros presentes coinciden en señalar la ‘importancia’ de las prácticas creativas en unos tiempos protagonizados por acontecimientos que escapan a lógicas, escalas y temporalidades humanas. Nuestra hipótesis de partida apunta a que las prácticas creativas disponen de una interioridad emergente que explica una gran parte de sus efectos cuando se articulan “en” y “junto a” comunidades específicas especialmente afectadas por los efectos devastadores de la crisis ecosocial. La novedad de este enfoque consiste en que esta ‘importancia’ que señalan radica en la dimensión afirmativa, especulativa y relacional que se da en sus procesos de llegar a ser. El objetivo de este proyecto de investigación es indagar en esta particular ‘importancia’. Para nosotros/as, investigar no consiste en trabajar sobre ‘lo importante’, sino concentrarnos en ‘la importancia’ de aquellos asuntos que ahora nos importan.

Desde esta premisa, nos aproximaremos a algunas prácticas creativas con las que este equipo investigador ya ha tenido relación, con intereses que abarcan desde el activismo social hasta los modos de estar en la tecnosfera. Pero, en este caso, las abordaremos en su calidad de prácticas de mediación útiles para ensayar encuentros entre entidades con intereses, escalas y temporalidades a priori incompatibles. Descubriremos que muchas de ellas, cuando están encarnadas en comunidades concretas, desplazan su interés hacia las capacidades políticas que se despliegan en sus procesos de ‘llegar a ser’. Analizaremos los alcances de este desplazamiento como ensayos de políticas de resistencia, en unos tiempos donde también las prácticas creativas son interpeladas como formadoras de mundos.

Intuimos que cualquier compromiso con nuestro devenir necesita narrativas capaces de articular perspectivas afirmativas que nos hagan sentir de nuevo juntas y tomar responsabilidades a la altura de nuestros tiempos. Los públicos también‘hacen parte’ de las prácticas creativas, de ahí nuestro énfasis en los formatos de comunicación y exhibición. Contaremos con la complicidad de instituciones culturales de prestigio habituadas a especular sobre sus propios formatos. Por tanto, no trataremos tanto de comunicar lo que previamente ha sido hecho en nuestros lugares seguros, sino de entender que parte de esa ‘importancia’ se da precisamente en los modos de hacerse presente y de establecer vínculos transformadores. Para ello, deberemos preguntarnos cuáles son los nuevos saberes que ahora nos importan, pero quizás sea preferible observar cómo son movilizados en prácticas que ya están sucediendo ‘ahí fuera’. Diríamos que no se trata tanto de mejorar nuestras capacidades para diseñar para otros, sino más bien de aprender a vivir con las otras ‘a través’ del diseño.

El título

Quisimos encontrar un título que diera consistencia a muchos de los vínculos que unen a este equipo investigador:

Las buenas artes…

Por un lado, resonamos con el ‘suma qamaña’ con que la lengua aymara alude a los equilibrios armónicos necesarios para una vida buena. Queremos sumarnos a un horizonte y a una responsabilidad similar. Sabemos que queda mucho por ensayar en lo relativo a las ecologías que articulan nuestras prácticas. Por otro lado, nos gusta pensar las prácticas creativas como una de las centralidades desde donde resistir hoy día la negatividad del presente y donde imaginar formas alternativas de coproducir los mundos que nos sostienen.

…de vivir con las otras…

La pregunta por la alteridad nos ayuda a reorientar el interés por los modos de relacionarnos. Contamos con todo tipo de estudios que descentran al sujeto cartesiano como sujeto privilegiado y que incorporan a todos aquellos otros excluidos por imperativos de la promesa de modernización, incluidos animales y plantas. Vemos así como numerosas prácticas creativas nos invitan a especular sobre vínculos alternativos con ellos y ellas, a desplazar nuestra atención del cuerpo sano al enfermo, de las producciones abstractas a las encarnaciones concretas, de lo que ya es a lo aún por convocar, de lo probable a lo posible, de lo actual a lo real… Asumimos también los desafíos que estos movimientos implican para los imaginarios que compartimos.

…’a través’ del diseño

Abordamos las prácticas creativas no solo desde sus modos de conocer o sus modos de verdad, sino también desde sus respectivos modos de hacerse presente. Al acercarnos, observaremos que el diseño pierde su centralidad moderna, para pasar a imaginarse como práctica capaz de mediar entre entidades que se ven transformadas por su presencia. Queremos estar con estas otras entidades ‘a través’ del diseño, intervenir desde sus diferencias y observar cómo cambian sus trayectorias. Desde esta óptica, serían precisamente las prácticas artísticas las que pueden superar la fractura epistémica entre cuestiones de hecho y cuestiones de interés, problematizando también las formas de hacer pedagogía y de investigar en la universidad.

Líneas de investigación. El estatuto de lo humano

Desde estas consideraciones previas, proponemos dos sub-líneas de investigación que emergen de distintas formas de considerar el problema de ‘lo humano’:

– De lo humano a lo no humano. Desde un enfoque próximo a los ecosocialismos, esta perspectiva arranca de un cuestionamiento de ‘lo humano’ por la imposibilidad de extender sus atributos ideales más allá de nuestras fronteras occidentales o incluso de hacerlos extensivas dentro de ellas. Emerge de la convicción de que los problemas ambientales emergen de las injusticias sociales que el extractivismo y el patriarcado han impuesto sobre nuestros modos de vida, e imagina unas prácticas creativas capaces de participar en una recomposición de ‘lo humano’ a partir de una convivencia más justa y solidaria.

– De lo no humano a lo humano.Bajo este enfoque, lo ‘no-humano’ se presenta como un escenario de confrontación que altera las ontologías que articulan los abordajes académicos. La posibilidad de una convivencia pacífica no aparece como horizonte ideal, por lo que abordamos las prácticas de diseño y creación como laboratorios donde ensayar recomposiciones esperanzadoras de un ‘nosotres’ alternativo. Es decir, por su capacidad para asumir los riesgos de un mundo tecnológico que descentra cualquier esencialismo naturalista.