Este laboratorio de investigación y prácticas creativas propone un acercamiento transdisciplinar a ‘los mundos’ de ‘las otras’, es decir, a cualquiera de las composiciones que emergen de las formas particulares de estar juntas propias de aquellas entidades que han sido habitualmente excluidas del festín de la modernidad. Con este acercamiento, queremos vincularnos a aquellas perspectivas que señalan la necesidad de ensanchar el “nosotros” al que nos referimos cuando hablamos de las prácticas creativas. Ensanchar los públicos a los que nos dirigimos, pero también el rango de las comunidades a las que nuestras prácticas interpelan; ensanchar las voces que están autorizadas a formar parte de nuestros debates, así como la cantidad de agencias que queremos movilizar.
Este laboratorio impulsará no solo una mayor y mejor relacionalidad de las prácticas creativas, sino sobre todo la producción de nuevos imaginarios derivados de una toma en consideración de nuestra dimensión interdependiente y ecodependiente, en el contexto de la presente crisis ecosocial.
Plantearemos un acercamiento al diseño como una práctica mediadora orientada a la formación de mundos compartidos más esperanzadores a través del arte, la arquitectura y el pensamiento contemporáneo, en confabulación con campos del saber como la antropología, sociología, climatología, la geología, la botánica, la zoología, la ecología política o las humanidades ambientales.
El valor de esta propuesta radica en que sitúa el interés por las prácticas creativas tanto en su dimensión especulativa como en sus efectos sobre las entidades y comunidades que involucra en sus procesos. De esta manera, más allá de sus resultados, las prácticas creativas serán abordadas como productoras de mundos con capacidad de transformación social y, por tanto, con poderosas implicaciones ecológicas, políticas y estéticas.
El laboratorio se compone de una serie de eventos mediadores orientados a la configuración de nuevos lenguajes creativos capaces de ensayar relaciones afirmativas con esas otras alteridades humanas y más que humanas. Se trata de crear oportunidades para un descentramiento afirmativo del sujeto cartesiano en favor de opciones menos orientadas a sostener la excepcionalidad humana.
De manera general, este enfoque se alinea con muchos de los valores que promueve Infinito Delicias, como su compromiso con problemas propios de nuestros presentes compartidos, como sería la emergencia ecológica, el aumento de las desigualdades o la fragmentación social. Para ello, este laboratorio aborda las prácticas creativas como un lugar privilegiado desde donde pensar afirmativamente el presente, en línea con pensadoras como Rosi Braidotti, Donna Haraway o Isabelle Stengers, y tantas otras. De hecho, nos sentimos comprometidos con sus dos líneas de trabajo prioritarias: la alimentación sostenible y el arte ciudadano. Por un lado, cada uno de los bloques propuestos incorpora una actividad vinculada a los modos y efectos de alimentarse con y a través de las comunidades involucradas; por otro, el esfuerzo ya descrito por ensanchar el nosotros al que interpelan las prácticas creativas nos conecta de manera preferente con los problemas y oportunidades propios del arte ciudadano.